martes, 12 de agosto de 2014

Ser emprendedor en España ¿reconocimiento o rechazo social? (10 reflexiones)

 

Acabo de leer una encuesta de la Escuela de Negocios de la Universidad de Phoenix que muestra que más de la mitad de los estadounidenses son propietarios de un negocio o aspiran a ello. El estudio no hace sino confirmar que uno de los principales activos de la economía de los Estados Unidos sigue siendo los empresarios, emprendedores, startups tecnológicas, e incluso mucho más: los ecosistemas de innovación tipo Silicon Valley que generan...

Los empresarios y emprendedores en países como Estados Unidos son un icono del país, tienen consideración y respaldo social, sus opiniones son generalmente respetadas. Son la base de una economía fuerte, competitiva y con capacidad de afrontar un futuro complejo, de cambios disruptivos e incertidumbres..

¿Qué pasa en países como España? No tenemos muchos datos pero la percepción no parece óptima. Ser empresario en España -lejos del reconocimiento social de otros países- se debate a menudo entre el menosprecio y la sospecha.

Hay 10 verdades incomodas de escuchar:

1. Hay una tendencia a generalizar el perfil de "empresario corrupto" con amplio eco mediático. Es evidente que una parte de los empresarios, tras 14 años de burbuja, especulación inmobiliaria y de corrupción  han generado una pésima imagen. Hay una tendencia social a meter todo en el mismo saco. En España hay empresas modernas internacionales muy competitivas, empresarios innovadores y talentosos de los que se habla muy poco y que, generalmente, quedan cuanto menos eclipsados ante la popularidad de los corruptos. Paradójicamente no se toman medidas relevantes para atajar la corrupción (Ley de Contratos del Estado, inspección efectiva, transparencia, controles efectivos...). A nadie  se le escapa que la corrupción está anidada en el ámbito de la relación entre la empresa y el sector público.

Imagen: cruzadacentrocultural.org

2. Falta conciencia social sobre las reglas de juego del sistema de mercado y de la globalización. Empecemos por el hecho de que hay una escasa conciencia social de las implicaciones y exigencias de una economía del mercado y la globalización. Y también de sus alternativas. Algunas propuestas políticas, sindicales o mediáticas parecen sacadas de un cuento de ciencia ficción. Si fuéramos conscientes de las reglas del juego seríamos mucho más productivos, por ejemplo, a la hora de plantear salidas responsables a la crisis económica.  Temas sobre cómo aumentamos que nuestra tasa empresarial y la viabilidad de las empresas (o lo que es lo mismo, la reducción de su mortalidad) son claves. La exigencias de competitividad internacional de las empresas tendrían que estar muy presentes en la mente de todos. Máxime ante la apremiante necesidad social de generar empleo masivo y reducir el paro de larga duración. Frente a esto nos entregamos al discurso demagógico sobre el estado del bienestar sin anteponer cómo se financia.

Imagen: silverbearcafe.com
 3. Culto popular y reconocimiento al futbolista, al juez, al profesional público... Se olvida que para la recaudación de impuestos es clave la actividad económica privada. No hay gasto público sin recaudación de impuestos y sin empresas. La demagogia de determinados argumentos políticos es asombrosa. El Estado del Bienestar y el gasto público que lleva consigo  (educación, sanidad, servicios públicos) se financia con los impuestos que pagan las empresas y las personas que trabajan en las empresas. Ganar dinero y pagar todos los impuestos no genera reconocimiento social, a veces todo lo contrario. Aquellos que más ganan más financian la educación o la sanidad. Pero en España parece como si aquel que gana dinero estuviera bajo sospecha. Demonizar el dinero tiene raíces culturales históricas que afloran con facilidad. Al mismo tiempo que se entrona al futbolista millonario que no paga impuestos, se demoniza al empresario que cumple con sus obligaciones tributarias. Un empresario puede llegar a pagar más 45 euros de impuestos por cada 100 € de actividad económica que genera en su negocio (*).

Imagen: log.koldcast.tv
4. Culto al defraudador y a la cultura de la picaresca. Entre un empresario que respeta la legalidad y paga impuestos y otro que nos pide que le paguemos en negro nuestra comprensión y simpatía se decanta con frecuencia por el segundo. Hay funcionarios (cuyo empleo y sueldo depende de los impuestos) que siguen el juego a "profesionales" defraudadores con ingresos superiores o similares a las suyas. La economía sumergida está bien vista en España, cuenta con la mayor complicidad y comprensión social. Frente a esto, los empresarios que pagan impuestos son algo así como unos "super-explotadores" capaces de generar márgenes y ganancias enormes y, ante la opípara abundancia de beneficios, pagar impuestos es el "castigo merecido". No hay conciencia de que fraude grande o pequeño corrompe al sistema (y beneficia a los grandes)..



5. Los empresarios y emprendedores son sospechosos antes de empezar.  En el mundo hay dos sistemas para la creación de empresas. Las administraciones inteligentes que dan todo tipo de facilidades (permisos, incentivos, rapidez..) y posteriormente tienen eficientes métodos de inspección y de control. Las administraciones burocratizadas que exigen trámites complejos, lentísimos e inútiles y, una vez creadas las empresas en su territorio, la inspecciones y los controles son nulos, débiles o insuficientes. No hay que indicar dónde se ubica España. Cualquier proyecto empresarial es visto a priori como potencial infractor de cientos de normas irrelevantes en el terreno real. Un vez pasados estos incómodos filtros no hay medios suficientes que disuadan a los que tienen la tentación real de delinquir a través de su empresa.


5. Se prima lo público sobre lo privado, aunque el primero sea escandalosamente ineficiente. En España, en las últimas décadas, bajo el paraguas de lo público, se han cometido atrocidades de gestión con altísimos costes. El sistema bancario que ha requerido el famoso "rescate" con cuantiosos fondos públicos ha sido el gestionado "públicamente" (cajas de ahorros) y sus Consejos de Administración controlados políticamente. Pese a esto algunos reclaman una "banca pública". Por no hablar del derroche de innumerables inversiones públicas sin sentido que pese a ser muy divulgadas (aeropuertos sin aviones, autopistas sin coches o vagones de alta velocidad sin pasajeros, construcciones faraónicas...) no crean conciencia del problema.

Imagen: regeneraciondemocratica.com

 6. No hay conciencia del exigente entorno de la empresa. Seis millones de parados exigen muchos empresarios y empresas competitivas dispuestos crear empleo. Una empresa española, por ejemplo de muebles, se enfrenta a una muy dura competencia. Sufrirá una pinza definida por arriba con las empresas de los países desarrollados (sus "Ikeas") capaces de generar competitividad con innovación, diseño, logística avanzada y, en general, abaratamiento de costes vía conocimiento. Por abajo, empresas chinas, indias, brasileñas... con muy bajos costes salariales y precios que hunden el mercado. Socialmente se exige a las empresas que generen buenos puestos de trabajo, indefinidos, bien remunerados... pero no toma de conciencia de la fuerte competencia mundial y generalmente hay poca implicación de los trabajadores (esto comparado con países como Japón hace mucho daño a las empresas españolas).



7. Universidad y la dificultad de digerir la cultura del emprendimiento. El empresario del siglo XXI debería ser el empresario del conocimiento. El saber es el input fundamental para promover la innovación y la competitividad. Pero la universidad en muchos casos aniquila las escasas vocaciones empresariales.  Los jóvenes universitarios optan mayoritariamente por la carrera funcionarial. ¿Cómo es posible crear empresas basadas en el conocimiento de espaldas a las universidades? ¿Cómo hacer posible que las universidades no rechacen la cultura empresarial?



8. La reacción social y el sentimiento de los jóvenes.  "Podemos" y su forma de calar en la sociedad, especialmente en los jóvenes es todo un indicador. Es comprensible y loable su intolerancia con la corrupción y su sentido de la austeridad pública. Más difícil es comprender la solidez de sus planteamientos de política económica. Imaginar un diálogo entre el líder de Podemos y Angela Merkel no es difícil. Nada que no haya ocurrido antes. Pongamos por caso entre Francois Hollande y Merkel, o entre el mismo Rajoy y Merkel. Esto es: un "no más ajustes" frente  un "¡ah muy bien pues haber como se las arreglan ustedes!". Resulta que los gobiernos democráticos que han elegido los españoles se han endeudado en 1 billón de euros: el 98,6% del PIB. Nadie presta dinero a alguien que va camino de ser insolvente. A Merkel también la eleigen los alemanes y es lógico que su cosechadora de votos tenga como lema:  "El ahorro alemán ya no financia más adquisiciones de segunda-tercera residencia, aeropuertos sin aviones, trenes sin pasajeros, carreteras sin coches, sanidad y educación gratuitas superiores a las germanas". Frente al discurso demagógico de los recortes, sin embargo, no se clama al cielo por los miles de valiosísimos jóvenes españoles que se marchan a diversas partes del mundo desde el Silicon Valley a Bangalore a desarrollar su talento y creatividad. Pocos piensan en qué hay que hacer aquí para retenerlos.



9. Las organizaciones empresariales son un apéndice más del poder político. No hay reivindicación de intereses empresariales con entidad y voz propia, La mayor parte de la organizaciones empresariales están notablemente burocratizadas (miles de liberados sin funciones relevantes), polítizadas y ancladas en un discurso tópico. Es más un lobby de intereses particulares que una plataforma capaz de transmitir prestigio, reputación y solidez en sus discursos y reivindicaciones.

Imagen: http://eldesvandelailusion.blogspot.com.es/

10. A la búsqueda de una nueva generación de empresarios en nuestro país. Quizás proceda regenerar la "especie". España  tienen que encontrar a los nuevos iconos del mundo empresarial. Hoy hablamos de emprendedores, de jóvenes que con conocimiento, tecnología, creatividad desarrollan proyectos e ideas de futuro. Son los "empresarios del saber" aquellos de los que hablaba Peter Drucker como protagonistas del la sociedad del conocimiento. Son los que harán frente a innovaciones disruptivas continuas y su competitividad dependerá del talento y su adaptabilidad al cambio. Es una "nueva especie" muy diferente del perfil de empresario de las última décadas que ha reinterpretado las reglas del mercado como su ecosistema particular para preservar sus intereses y perpetuar sus incapacidades. Casos como Gowex hacen mucho daño porque desde la nueva economía se proyectan la pésimas practicas de una parte de la vieja economía. Urge una regeneración real.



Para terminar una pregunta: ¿Tendrán alguna relación nuestros SEIS MILLONES DE PARADOS con las 10 reflexiones comentadas más arriba?

(*) Nota aclaratoria: un empresario con éxito en su actividad (beneficios anuales en torno a 100.000€), paga impuestos en torno al 45-50% para que los beneficios lleguen a su bolsillo (persona física). Es decir, si le va bien y gana dinero con su actividad, Hacienda se le exige la mitad. Si le va mal, los empresarios no tienen derecho a prestación por desempleo. Y si el empresario, aparte de arriegar sus ahorros ha pedido financiación bancaria, o por ejemplo, ha tenido que hipotecar su hogar, su futuro... ¿Hay alguién en su sano juicio que quiera ser empresario?


Acerca del autor de esta entrada

+Andrés Pedreño, es economista, profesor de Economía de la Globalización y de las TICs. Ha impulsado proyectos como Unimooc, la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, Universia... También aprendiz de emprendedor, cofundador de IT&IS


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lunes, 11 de agosto de 2014

Hemos sobrepasado nuestra capacidad de asimilar información ¿soluciones?

Estamos en Agosto y este año en vez de viajar la opción ha sido disfrutar de casa, la familia y tratar de leer todo lo que tengo pendiente. Confieso que me siento sobrepasado. Pese a hacer un esfuerzo titánico apenas puedo leer el 5% de lo que me propongo y eso con jornadas que duplican frecuentemente el horario laboral, renuncias a la TV, el cine e incluso a la mismísima familia.

No sólo no somos capaces de asimilar tanta información, sino simplemente de seguirla. Creo que a todos nos pasa...

Crédito imagen: BBC

Exceso de información interesante y relevante

1. En cualquier tema hay una explosión de información y de conocimientos interesantísimos. Su seguimiento y no digamos su estudio se hace cada vez se hace más difícil o sencillamente imposible.

2. Nos vemos en la necesidad de "hibridar" conocimientos y esto significa duplicar, triplicar la información que nos interesa.

3. La información de calidad se ha dispersado en multitud de fuentes y geográficamente. No basta con seguir publicaciones concretas.

4. Las potenciales innovaciones disruptivas apremian y la necesidad de asimilarlas en toda su entidad se convierte en una cuestión de supervivencia. Hay que reinventarse continuamente...

En definitiva el tiempo es un recurso muy escaso en la vida actual. Y el coste de oportunidad de emplearlo en algo concreto se ha disparado. Si me dedico a leer el regalo de mi buen amigo Pedro Gil (Ivan Morris "La nobleza del fracaso", excelente para comprender mejor a mis colegas japoneses), es a costa de revisar todo lo seleccionado por Zite sobre Bitcoin y dejar otras muchas rutinas de lectura, amén de la pila de informes pendientes en mi mesa de despacho.

Tenemos herramientas muy potentes ¿pero son suficientes?

El sistema digital nos ha dado respuestas y herramientas muy potentes y el desarrollo de una nueva cultura de la información. Algunas de las clásicas, lectores RSS, alertas.. han quedado superadas por otras más sofisticadas, pero insuficientes.

Hay una tendencia espontánea hacia el aprovechamiento de la inteligencia colectiva en la selección e identificación de la información relevante. Twitter con sus 140 caracteres,  y luego, estrechamente ligadas herramientas de sistematización como Flipboard o Zite.

 La economía de la atención y la era del móvil

Todo muy operativo y ahorrador de tiempo. Pese a esto tenemos un grandísimo problema a la hora de administrar correctamente nuestra "economía de la atención" y sus enormes implicaciones.

Los editores de The New York Times, The Guardian, El País o El Mundo quizás no son del todo conscientes de que el gran problema que les afecta es su dificultad para captar la atención de sus lectores. Pese a la calidad de sus publicaciones, sus lectores convencionales encuentran en la red infinidad de materiales atractivos e interesantes que compiten exitosamente en la captación de su atención.

En la era del Internet móvil todo esto se agudiza. Una gran parte de la industria de Internet es consciente de esto y proponen productos como los vídeos de 7 segundos para diversión (Vine) o de dos minutos para la formación (ej. los MOOCs)-

De este ejercicio colectivo nada ni nadie se ha librado, especialmente el mundo de los negocios y las empresas. Pensemos que, pese al gran esfuerzo de síntesis que representan las presentaciones, todo es poco para sintetizar, y la prueba es la vigencia de recursos como el elevator speech. O qué decir de un Lean Canvas vs Plan de Negocio. Todo un ejercicio de identificar de forma clara, sintética y flexible las variables relevantes de un negocio en un pequeño mural.

¿Soluciones?

Todas estas soluciones sólo ponen en evidencia la entidad del problema. Ha llegado un punto en que mi correo está colapsado de propuestas e información interesante que me envían mis amigos. El timeline de mi Twitter es inabordable, pese a que me limito (con todo el dolor de mi corazón) a seguir a sólo 174 personas. Tengo mi veintena de informes pendientes y una decena de temas de Zite que apenas puedo seguir en un 10% (no menciono Linkedin, Youtube, Google +, FB, Whatsapp, Pinterest, Istagram, Mis Recetas...). Me tengo que reprimir para no entrar en Technology Review, Wired, TechCrunch, Mashable, Fast Company, The Next Web, y decenas de blogs.


Imagen créditos: gizmodo.com

No hay forma de arreglar esto. Aunque tuviera un montón de curators que se encargaran de filtrar a otros curators.  Por mucho que esté conectado todo el tiempo con el ordenador, la tableta, el móvil, el GPS, la TV y la Google Glass (que me acaban de regalar :-).

Os aseguro que empiezo a estar seriamente frustrado. Mi última esperanza la tengo puesta en el análisis del Big Data y una cierta programación que nos ayude a tomar decisiones. Algo así como un cuadro de mando simplificado. Y el resto, selectivamente, hacerlo por placer. Pero soy consciente de que no es lo mismo.

No quiero ser pesimista. Seguro que la Ciencia y la Tecnología nos darán respuestas en un futuro próximo. Ya es una realidad el hecho de que los superordenadores hacen descubrimientos que los científicos no pueden (aconsejo su lectura). Ningún investigador puede leer todos los artículos y trabajos que se publican en su campo, pero las máquinas lo están haciendo por ellos y logran descubrimientos propios a través de la minería de datos que representa la literatura científica.

Recordemos con humor que la ciencia ficción ya se ha adelantado a nuestros compañeros de neurociencias facilitando el aprendizaje mientras dormimos plácidamente; e incluso a los biólogos e informáticos haciendo realidad el trasvase desde el disco duro del ordenador al disco duro del cerebro. Seguro que todos recordáis la escena de la película Matrix de más abajo. Felices vacaciones y que el tiempo nos acompañe!


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Acerca del autor de esta entrada

+Andrés Pedreño, es economista y cofundador de IT&IS, profesor de Economía de la Globalización y de las TICs. Ha impulsado proyectos como Unimooc, la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, Universia...



viernes, 1 de agosto de 2014

Urge la alfabetización digital gubernamental (Gowex y otros)


 Al caso Gowex de Jenaro García Martín se suman las sombras que, según el diario El País, se ciernen en torno a Facephi, una pequeña firma de Alicante, con un valor de 21 millones en el MAB y con poco más de 8.500 euros facturados en 2013. El caso Gowex y otros similares si se confirman, harán mucho daño al desarrollo de las startups españolas y al desarrollo de la economía digital en general en nuestro país.

Vendedores de humo

 Al ver involucrados ministros, presidente del Gobierno, el ICO, el Fondo Europeo de Inversiones (un titular de uno de los medios lo sintetiza muy bien: "El hombre que engañó a todo el mundo") me pregunto en qué país estamos. Los vendedores de humo parece que pueden campar a sus anchas ante una falta de alfabetización digital de la administraciones y entes públicos. Reciben subvenciones, premios y ventajosos créditos, reconocimientos, promoción personal y de sus marcas... Son creados artificialmente al socaire de los deseos de generar una "imagen política digital".

La reacción

Cuando se destapan el fraude y tras el enorme ruido mediático entonces vienen las represalias indiscriminadas, que si Hacienda no inspecciona, que si hay que retirar las ayudas, que si son un nido de irregularidades, etc. El decir todos los desatinos de la actuación pública los pagan todo un conjunto de startups que con muchas dificultades y mérito intentan abrirse paso enfrentándose a una enorme competencia internacional. El coste, sin embargo, es general e importantísimo: nos jugamos el desarrollo de la economía digital en España.

 Urgente alfabetización

Un gobierno que aprueba la "tasa Google" o que se regocija de la sentencia europea sobre el "derecho al olvido" ya da síntomas muy preocupantes de fatla alfabetización en materia digital.  Y tras este tipo de "chascos" con sus "emprendedores mediáticos" está la tentación de volver a la zona de confort de lo analógico... En términos estrictamente políticos un atrincheramiento al estilo de aquello "sin Internet vivíamos mejor" o ¿no era con Franco?



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+Andrés Pedreño, es economista y co-fundador de IT&IS, profesor de Economía de la Globalización y de las TICs. Ha impulsado proyectos como Unimooc, la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, Universia...



jueves, 31 de julio de 2014

10 razones por las que las universidades deben salir de su zona de confort


Hay universidades que piensan que el tema de los MOOCs es marginal. Otras, que eso de bitcoin o la tecnología blockchain no va con ellas. O que la era del móvil, o multidispositivos no les afecta. Incluso que el Internet de las cosas, el big data o las ciudades inteligentes son meros ejercicios futuristas. O que la revolución nanotecnológica tendrá lugar dentro de 50 años O que fomentar el emprendimiento tecnológico no es su tarea prioritaria y central.

Me queda la inquietud de si realmente las universidades han tomado suficiente conciencia de las implicaciones de los cambios e innovaciones derivadas de nuestro entorno digital y social. Es decir si tienen claro la imperiosa necesidad de salir de su zona de confort actual.

10 razones por las que las universidades deben salir de su zona de confort:


1. Entidad e intensidad de los cambios. Los cambios tecnológicos, los avances científicos de los próximos 20 años harán palidecer lo que hemos logrado en los últimos 40.

2. Velocidad y universalidad de los cambios. La sociedad del conocimiento y el era digital están acelerando la intensidad y la rapidez de estos cambios globalmente.En realidad, estamos asimilando la cultura de un cambio permanente y de la exponencialidad de los avances científicos y tecnológicos.

3. No es admisible que nos resignemos a no pertenecer a la que debería ser la universidad de nuestro tiempo. Las universidades deberían adaptarse rápidamente a estos cambios, asimilarlos y liderar una correcto desarrollo de su potencial, maximizando beneficios y minimizando riesgos. De lo contrario nuestras instituciones se anclarán en el pasado.



4. Las universidades no pueden ir al remolque de la sociedad (máxime en la era del conocimiento). Las Universidades deben salir de su zona de confort. La situación exige actuar con valentía. No pueden ir al remolque de cambios sociales  y de tendencias asumidas por la mayor parte de la población mundial. Con cientos de miles de vacantes de puestos de trabajo en la UE sin cubrir y mientras generando excedentes de profesiones sin salidas laborales.

5. La docencia, la investigación, el emprendimiento, la transferencia de tecnología deben en gran medida reinventarse en los próximos diez años. Las Universidades más receptivas y diestras para gestionar el cambio liderarán una sociedad distinta que está cambiado sustancialmente. Se corre el riesgo de un sistema universitario dual.

6. Fenómenos como el de los MOOCs, Khan Academy, etc. nos indican  algo indiscutible: cientos de miles de nativos, milllenials, que nos dicen que, en la nueva cultura digital prevaleciente, quieren aprender cosas diferentes y de una forma diferente.

7. La universalidad del cocimiento ABIERTO se ha hecho realidad. La enseñanza es open, la investigación debe ser open, las ideas, la innovación open... Esto lleva consigo exigencias importantísimas, pero también un potencial extraordinario para el talento, la creatividad, el progreso...


8. El trabajo interuniversitario y la hibridación de saberes son imprescindibles y exigen nuevas estrategias de las universidades.Hay que pasar del discurso a la acción. Una red como Universia con más de 1.200 universidades en su red pueden ser herramientas valiosísimas, para afrontar cambios complejos para articular un movimiento ordenado, ambicioso, integrador. Y esto exige combatir la endogamia y salir de la zona de confort.

9. Está en juego el papel del progreso de cada país en función de la eficiencia de sus universidades. Aquellos países que con la ayuda de sus universidades sepan administrar correctamente la potencialidad del conocimiento y minimizar los riesgos progresarán con más seguridad, orden y eficiencia.

10. O nos transformamos o nos transformarán. Durante los últimos 800 años las universidades han sabido adaptarse a enormes transformaciones. El cambio actual es intenso, rápido y de enorme entidad. Preservar la autonomía universitaria exige asumir la responsabilidad de estos cambios y liderarlos.

Acabo de estar en el Encuentro-2014 de Rectores de Universia en Río de Janeiro.  Impresionante evento con más de 1000 rectores que ya tuvo sus antecedentes en Guadalajara (México) y Sevilla hace cuatro y nueve años respectivamente. Cuenta con la presencia no sólo de universidades iberoamericanas sino de Estados Unidos, Reino Unido, Rusia, Alemania, Asia... Las sesiones y debates y participaciones de los Rectores sirven para identificar en gran medida las preocupaciones, proyectos e inquietudes de la universidades de casi todo el mundo. Y sigo pensando que las universidades deben tomar conciencia de que es urgente acometer transformaciones de entidad y salir de su zona de confort actual.

Os dejo el debate de una de las sesiones del Ecuentro de Río con la participación de Martín Bean, Rector de la Open University del Reino Unido; muy interesantes y motivadoras sus palabras:



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+Andrés Pedreño, es economista y cofundador de IT&IS, profesor de Economía de la Globalización y de las TICs. Ha impulsado proyectos como Unimooc, la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, Universia...



lunes, 7 de julio de 2014

Bitcoin ¿Europa se equivoca otra vez?




Me gustaría empezar destacando tres características relacionadas con el entorno Bitcoin sobre las que hay un elevado y creciente consenso:

1. La tecnología revolucionaria de Bitcoin. Bitcoin (y otras monedas digitales como Dogecoin, Litecoin, Ripple, Peercoin y Mastercoin) tiene tras de sí  una tecnología absolutamente revolucionaria (ver el valor de la tecnología blokchain) en términos de seguridad y eficiencia.

2. Eficiencia de Bitcoin para el desarrollo del comercio electrónico. Bitcoin (las criptomonedas) ostenta la mayor eficiencia para dar respuestas a las necesidades del comercio electrónico. Recomiendo en reciente artículo de Forbes, "Cómo Bitcoin está cambiando el comercio electrónico".

3. Entidad de las innovaciones disruptivas financieras. Las nuevas empresas tecnológicas y los procesos de desintermediación derivados de nuevos productos tecnológicos están desarrollando un nuevo mercado financiero altamente disruptivo. Recomiendo: Nuevas empresas tecnológicas ¿alternativa al sistema bancario?

Estos tres puntos pueden dar lugar a una creciente dualidad o brecha entre las finanzas tradicionales y las digitales. Hoy por hoy esta dualidad no es todavía preocupante, pero sí marca una tendencia que debería ser correctamente asimilada en tiempo y forma.

La brecha entre las finanzas tradicionales y las digitales

Hace unos días en Irlanda, espacio tecnológico europeo por excelencia, en la Bitcoin Finance Conference organizada por la Royal Dublin Society se vino a poner de relieve la brecha entre las finanzas tradicionales y las digitales.

Gareth Murphy, director de supervisión de los mercados en el Banco Central de Irlanda (nº  3 en la jerarquía de la institución) echó un jarro de agua fría a cientos de partidarios de la moneda digital: describió Bitcoin y las finanzas tradicionales como "dos mundos en colisión. Y Murphy dejó claro a todo el mundo que las finanzas tradicionales iban a salir intactas en esa colisión.


Su postura no deja de ser una extensión más de la miopía digital europea en materia de creación y desarrollo de empresa tecnológicas y de regulación. . Nuestras políticas no incentivan la creación y liderazgo de las empresas tecnológicas del mundo. No hay empresas europeas en estos rankings. Sí somos campeones en regulaciones sin visión y sin sentido.

Bitcoin es una moneda virtual descentralizada, sin regular, como en gran medida todo lo que define el espacio virtual de Internet. Pero el hecho que ha superado todas las expectativas. Bitcoin ya es utilizada por unos 100.000 comerciantes en todo el mundo. Es evidente que no es una moneda de "curso legal" en la mayoría de los países.  No sometida la imperio y las reglas de los Bancos Centrales.

Que salten las alarmas nacionales de la "estabilidad de precios y la integridad del sistema financiero" de una persona ligada a un Banco Central no deja de ser un halago a la relevancia de una moneda virtual, nacida "desde abajo" y sin ningún aval relevante en ese ámbito institucional.

¿Europa bastión de las restricciones para las monedas digitales?

Lo anterior evidencia la carencia de capacidad para la búsqueda de soluciones desde una perspectiva global y digital.  En este entorno Europa en solitario se puede equivocar otra vez.

Es difícil plantear "reglamentación y legislación" para las monedas digitales, como reclama Murphy. Si Europa se erigiera en bastión de restricciones para las criptomonedas, el principal beneficiario será el desarrollo del comercio electrónico en Estados Unidos y países de Asia, frente otra vez, Europa.

Y siguiendo con Murphy no basta con reconocer que la tecnología, las monedas virtuales y las innovaciones en los servicios financieros van a tener un impacto en la forma en que los servicios financieros se desarrollarán en el futuro. Hay que diseñar una estrategia competitiva.

Falta imaginación y valentía.


Bitcoin, necesidad de respuestas globales

En un mercado financiero global resulta que la regulación y las políticas monetarias están segmentadas en bloques geográficos de soberanía (EE.UU, Tokyo China, UE...). Globalización económica y financiera e incoherencia global de unos poderes fragmentados y que sobrevive a base de parches tipo G-8, G-20, etc.

 Las monedas digitales tipo Bitcoin vienen a poner de relieve este tipo de incoherencias y quizás  la necesidad de que el mundo se ponga de acuerdo en una regulación y la creación de un espacio institucional capaz de dar una respuesta global.

Europa si camina por las senda de las restricciones, se equivocará otra vez. Bajo la bandera de la defensa de los intereses de los ciudadanos, las autoridades europeas están logrando la carencia más absoluta de relevancia en el desarrollo de la economía digital, más concretamente, de empresas tecnológicas que son, en última instancia, las que imponen las normas.





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+Andrés Pedreño, es economista y cofundador de IT&IS, profesor de Economía de la Globalización y de las TICs. Ha impulsado proyectos como Unimooc, la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, Universia...



viernes, 23 de mayo de 2014

Europa es débil en cultura de innovación y en sectores de futuro

Leo en Financial Times un extenso artículo sobre Europa y su débil cultura de innovación comparada con Asia y con los Estados Unidos. Me temo que en el gran debate de las elecciones europeas este tema se ha pasado de puntillas.

Los lobbies europeos de sectores estratégicos como la fabricación aeroespacial y de automóviles a los productos químicos (sectores liderados desde Europa) lo tienen claro:
"El margen competitivo de la U.E. se basará, más que nunca, en la innovación, la productividad y la transición de la economía de la U.E. hacia actividades de mayor tecnología y mayor valor añadido", (Bert D'Hooghe, asesor en la Mesa Redonda Europea de Industriales, un destacado lobby de fabricación)
 Existe la preocupación de que Europa se esté quedando atrás con respecto a sus competidores en muchos frentes.  Los industriales europeos coinciden, como no podría ser de otra forma en que la innovación es fundamental, pero el panorama de investigación y desarrollo es motivo de preocupación.

Inversiones en I+D y patentes

Como todos sabemos y FT señala: "la inversión en I+D de la U.E. se ha mantenido en alrededor del 2% del PIB en la última década, muy lejos del 3% que se ha marcado como objetivo para el año 2020. También está por detrás de Japón y de los EE.UU., con un 3,4% y un 2,8% respectivamente". Y ecuerda que la Comisión Europea estima que China podría superar a la U.E. en términos de gasto absoluto en I+D en 2014.

 La proporción de solicitudes de patentes -muchas de ellas relacionadas con la fabricación- también deja entrever esta amenaza de competencia. Según las cifras del Banco Mundial, en los últimos 13 años, el número de patentes registradas por las empresas en la U.E. ha caído a cerca de 110.000, mientras que en China ha aumentado de 25.000 a más de 400.000.

La carencia de una cultura de Innovación 

Alexandre Affre, director de Asuntos Industriales de BusinessEurope, un organismo comercial, cree que Europa carece de una "cultura de la innovación". "No solo nos falta innovación pura en cuanto a productos y procesos, sino también innovación en el proceso de toma de decisiones en Europa", dice. Affre considera que, a menudo, la legislación de la U.E. es demasiado prescriptiva y restringe la capacidad de las empresas para innovar.

Esto empieza ya ocurrir en un sector desregulado como la economía digital, donde un conjunto de sentencias o de leyes vinculadas a la privacidad, la propiedad intelectual o los derechos fundamentales (sentencia el derecho al olvido) van en detrimento del desarrollo de la economía digital aquí respecto Asia o los Estados Unidos.

Es cierto, siguiendo con el articulo que algunos países europeos lo están haciendo mejor que otros. Finlandia, Suecia, Dinamarca y Alemania invierten el máximo en el área de I+D. Pero en general, en vez de afianzar y promover estos modelos, Europa en su conjunto queda configurada por la carencia de una estrategia de I+D ambiciosa, unas políticas de innovación efectivas, y una voluntad política y empresarial de liderar mundialmente sectores de futuro: nanotecnología, biotecnología, economía digital de futuro...



Fuente: http://www.ft.com/cms/s/2/6e58161e-c640-11e3-ba0e-00144feabdc0.html#axzz32RDPOu2c




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jueves, 22 de mayo de 2014

Los presidentes de las universidades de los Estados Unidos y el cambio

The Innovative University: What College Presidents think
about Change in American Higher Education
Los cambios evolutivos han dado paso en los últimos años a los cambios disruptivos. ¿Qué piensan los Rectores / Presidentes de las universidades estadounidenses sobre el futuro de la educación superior? Un informe "The Innovative University: What College Presidents think about Change in American Higher Education" (acceso), La encuesta trata de dar luz sobre temas del mayor interés en estos momentos:
  • La dirección de los cambios que debe tomar la educación superior en Estados Unidos actualmente.
  • Sus opiniones sobre quienes deben asumir el liderazgo del cambio en los campus universitarios.
  • Qué innovaciones impactarán más positivamente en el futuro
  • Cómo será el sistema de educación superior dentro de 10 años.
Los modelos de las universidades norteamericanas difieren en muchos aspectos de las europeas. Señalaré notablemente relevante en estos momentos: su capacidad financiera. Hay que recordar los endowments, sólo Harvard University posee más de 32.000 millones de dólares, cifra que representa la tercera parte del rescate bancario. Aun así el informe tiene cuestiones generales que son de interés.

El informe-encuesta merece la pena en su integridad. Recojo, lógicamente, solo algunos de los "titulares" más destacados:

1. Los Presidentes tanto de las universidades públicas y privadas confían en mantener el liderazgo en los rankings mundiales de las universidades, aunque en los próximos diez años este posicionamiento se debilitará.

2. Frente al cambio confortable y evolutivo, más de la mitad de todos los presidentes creen que al menos un cantidad moderada de innovaciones disruptivas deben asimilarse por las universidades en los próximos años.

3.  Hay una falta de sincronía sobre si se camina en la dirección correcta de los cambios. Las 3/4 partes de los Presidentes opinan afirmativamente. Sin embargo, otra encuesta anterior a los profesores de CHE muestra que sólo la tercera parte opina igual, siendo la gran mayoría pesimista.

4. Hibridación de conocimientos. Una buena noticia es que una abrumadora mayoría de los Presidentes (tres cuartas partes de las universidades privadas e incluso un porcentaje superior en las públicas) piensan que los cursos híbridos tanto prensenciales como online tendrán un impacto positivo en la educación superior

5. La no tan buena noticia (a mi juicio) es la posición defensiva respecto a los MOOCs.  Los Presidentes son más escépticos, al menos en su forma actual. La mitad de los encuestados sospecha que MOOCs tendrán un impacto negativo en la educación superior. El mismo informe destaca que "los Presidentes son en gran parte hostiles hacia los MOOCs, a pesar de que casi ninguno de ellos ha tenido ningún experiencia en la enseñanza en el impulso de un MOOC".

6. Loa Presidentes sostienen que cuando se afronta la innovación en la educación superior, los reformadores prestan demasiada atención a reducción de costes y no la suficiente para cambiar el modelo de enseñanza y aprendizaje.

7. Protagonistas del cambio.  Dos tercios de los presidentes de las universidades públicas piensan que los políticos son los  motores de cambio más influyentes en la educación superior y la mitad de los presidentes de las universidades privadas están de acuerdo con esta valoración. Los presidentes de ambas creen firmemente que el profesorado debe ser el número uno a la hora de impulsar el cambio.

Gráfico: Quién debe liderar el cambio en las universidades


El informe-encuesta pues pone de relieve los riegos derivados de una conducción del cambio que se haga fuera de las universidades. La aceptación de la hibridación en la formación universitaria y el temor a los MOOCs. Un base muy limitada a juzgar por la entidad de los cambios que muchos expertos señalan afectarán a la educación superior en los próximos 10 años.




Acerca del autor de esta entrada

+Andrés Pedreño, es economista y cofundador de IT&IS, profesor de Economía de la Globalización y de las TICs. Ha impulsado proyectos como Unimooc, la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, Universia...